Cómo me quedé sin teléfono (IX y fin)

El verano pasado estuve un par de semanas sin teléfono, por culpa de una portabilidad. Partes I, II, III, IV, V, VI, VII, y VIII

Moroso Reclamador

Por un fallo del distribuidor en mi última portabilidad, tenía un compromiso de permanencia. En estos casos cárgate de paciencia…

Tras realizar la portabilidad de Orange a Movistar, Orange me pasó un recibo en concepto de baja anticipada con compromiso de permanencia.

Mi primera reacción fue devolver el recibo y bloquear a Orange en mi cuenta. A partir de entonces no paré de recibir llamadas y cartas de una agencia de cobros amenazándome para que pagara un compromiso que no tenía que pagar. Por más que lo intenté, ofreciéndoles toda la documentación posible y enviado múltiples burofaxes, no hubo manera de hacerles entrar en razón.

Por lo que pudiera pasar, ya que de entrar en una lista de morosos puede ser un infierno salir, y podía tener problemas en el futuro con algún banco, decidí pagar la supuesta deuda y reclamar vía oficina del consumidor.

Y esto es lo que debería haber hecho desde el primer momento. Parece increíble que el pequeño, eso es el consumidor, tenga que pagar primero la deuda. Pero así es.

Tras presentar una reclamación en la oficina del consumidor, me indicaron que Orange tenía 20 días para contestar y que normalmente contestaba a tiempo.

Cuatro meses después (y un año desde el inicio del problema), obtengo contestación y me ingresan en la cuenta el recibo pagado incorrectamente.

Conclusión

Nadie frena a las operadoras, sólo hace falta ver lo mal que tratan a sus clientes.

Hay algo que no funciona con la legislación. Esta vez se me reclamaba poco dinero, pero… ¿Si hubieran sido 3.000 €? ¿Hubiera tenido que darles ese dinero y luego reclamar?

Los ciudadanos estamos indefensos y el próximo podrías ser .

Cómo me quedé sin teléfono (VIII)

Este verano estuve un par de semanas sin teléfono, por culpa de una portabilidad. Partes I, II, III, IV, V, VI, y VII

Mi Terminal

Por un fallo del distribuidor en mi última portabilidad, tengo un compromiso de permanencia. Esta experiencia me ha servido para darme cuenta del chollo que suponen los distribuidores para la operadora.

Si el distribuidor comete un fallo, la operadora alega que yo no he firmado el contrato con ellos, y el distribuidor alega que el operador no le ayuda con el problema. En definitiva, entre unos y otros el cliente se come los mocos.

Justo después de que este distribuidor intente darme largas, paso por el distribuidor de un amigo, donde sí tienen el terminal que yo quería con mi primera portabilidad.

Con el calentón no me lo pienso Así que inicio la portabilidad, y sin problemas, en una semana… ¡¡¡Lo tengo!!! ¡¡¡eoeooeoeoeeo!!!

Y todavía no me lo acabo de creer :) .

Eso sí, me costará entrar en la lista de morosos por no pagar un compromiso de permanencia que no tengo que pagar. Y reclamaciones, juicios y lo que haga falta para volver a salir… pero… ¡¡¡Lo tengo!!!

Cómo me quedé sin teléfono (VII)

Este verano estuve un par de semanas sin teléfono, por culpa de una portabilidad. Partes I, II, III, IV, V, y VI

Estoy sin contrato ni compromiso de permanencia, huyo de mi distribuidor.

Compromiso de Permanencia

El plan es, vuelvo a mi operador anterior, con el terminal que ya tengo, y como si nada hubiera pasado. Eso sí, vuelvo sin compromiso de permanencia, que ya me canso de que me tengan agarrao.

Todo es tan bonito… hasta que la comercial se equivoca al hacer los papeles, y me pone permanencia de 18 meses.

– Oye perdona, habíamos quedado que si no me llevo terminal, no tenía compromiso de permanencia…

– ¡Ay!, Sí, perdona, vaya, ahora no me deja cambiarlo el sistema, lo cambiamos en el contrato, vuelve la semana que viene y lo cambiamos por teléfono en el sistema.

La semana siguiente estoy de vacaciones. Me paso cuando puedo, pero la chica está de vacaciones. “Vuelve la semana que viene”. Tengo mudanzas por medio, estoy un poco liado, me paso un par de meses después. “Es que la chica ya no trabaja aquí, te digo donde trabaja y te pasas.”

Y hasta ahí aguanto. Yo hice el contrato con el distribuidor, no con una comercial. “Veremos a ver si podemos hacer algo desde aquí.”

Pues más les vale, porque en mi copia del contrato dice que no tengo compromiso de permanencia.