La lengua popular

La lengua popular

Y en su decimonoveno disco de estudio, Andrés Calamaro cambió los nomeolvides y las tentaciones aztecas por el color y la luz de la lengua popular. Y sin darme cuenta, este artista que se reinventa un par de veces por década había alegrado mis oscuros viajes en autobús.

Por ello se merece, a parte de comprar el disco, que le haga este pequeño homenaje.

El secreto de hacer felices a los demás pasa por transmitir felicidad. Es una actitud difícil de mantener, que ya desde la primera canción se siente. Hablamos de “Los chicos“, homenaje en clave de rock a los amigos ausentes. Hablamos tristes, pero con paz en el cuerpo. Es como si el propio Andrés nos dijera “Hablo del pasado, mira, ya está superado. Ahora hablemos de cosas alegres”.

Y a partir de allí es una cuesta abajo de amor, mariposas y arco-iris… Sí, así de cursi :) … En el fondo, el amor es cursi. Son canciones como carnaval de Brasil, Minibar, Soy Tuyo, o La mitad del amor

Pero sin duda, me quedo con Mi Gin Tonic y La espuma de las orillas. De esta última no se qué parte elegir, mejor os pongo la letra entera.

En fin, para todo aquél que esté enamorado y disfrutando de su amor, un disco recomendado.

iTunes: La lengua popular – Andrés Calamaro

Cómo me quedé sin teléfono (VIII)

Este verano estuve un par de semanas sin teléfono, por culpa de una portabilidad. Partes I, II, III, IV, V, VI, y VII

Mi Terminal

Por un fallo del distribuidor en mi última portabilidad, tengo un compromiso de permanencia. Esta experiencia me ha servido para darme cuenta del chollo que suponen los distribuidores para la operadora.

Si el distribuidor comete un fallo, la operadora alega que yo no he firmado el contrato con ellos, y el distribuidor alega que el operador no le ayuda con el problema. En definitiva, entre unos y otros el cliente se come los mocos.

Justo después de que este distribuidor intente darme largas, paso por el distribuidor de un amigo, donde sí tienen el terminal que yo quería con mi primera portabilidad.

Con el calentón no me lo pienso Así que inicio la portabilidad, y sin problemas, en una semana… ¡¡¡Lo tengo!!! ¡¡¡eoeooeoeoeeo!!!

Y todavía no me lo acabo de creer :) .

Eso sí, me costará entrar en la lista de morosos por no pagar un compromiso de permanencia que no tengo que pagar. Y reclamaciones, juicios y lo que haga falta para volver a salir… pero… ¡¡¡Lo tengo!!!

Cómo me quedé sin teléfono (VII)

Este verano estuve un par de semanas sin teléfono, por culpa de una portabilidad. Partes I, II, III, IV, V, y VI

Estoy sin contrato ni compromiso de permanencia, huyo de mi distribuidor.

Compromiso de Permanencia

El plan es, vuelvo a mi operador anterior, con el terminal que ya tengo, y como si nada hubiera pasado. Eso sí, vuelvo sin compromiso de permanencia, que ya me canso de que me tengan agarrao.

Todo es tan bonito… hasta que la comercial se equivoca al hacer los papeles, y me pone permanencia de 18 meses.

– Oye perdona, habíamos quedado que si no me llevo terminal, no tenía compromiso de permanencia…

– ¡Ay!, Sí, perdona, vaya, ahora no me deja cambiarlo el sistema, lo cambiamos en el contrato, vuelve la semana que viene y lo cambiamos por teléfono en el sistema.

La semana siguiente estoy de vacaciones. Me paso cuando puedo, pero la chica está de vacaciones. “Vuelve la semana que viene”. Tengo mudanzas por medio, estoy un poco liado, me paso un par de meses después. “Es que la chica ya no trabaja aquí, te digo donde trabaja y te pasas.”

Y hasta ahí aguanto. Yo hice el contrato con el distribuidor, no con una comercial. “Veremos a ver si podemos hacer algo desde aquí.”

Pues más les vale, porque en mi copia del contrato dice que no tengo compromiso de permanencia.